“Lo viejo todavía sirve” es una frase que se popularizó tras estrenarse la serie argentina que tiene como protagonista al personaje más recordado de los creados por Héctor Germán Oesterheld, guionista de historietas y escritor argentino. Antiguamente, la palabra lo era todo. No bastaba nada más. Con el correr del tiempo, perdió su valor, y una de las razones fue el cansancio de la sociedad ante palabras devenidas en promesas que finalmente resultaban incumplidas.

























