Cuando las noticias de la caída de la Junta Central llegaron a suelo rioplatense, los ánimos por rever las figuras de autoridad. El 18 de mayo, consciente de la situación, Cisneros pidió calma a los habitantes del virreinato. Esperaba que los criollos mantuvieran su lealtad a la corona. El 19 de mayo, sin embargo, los súbditos pidieron a las autoridades un Cabildo Abierto.