“No es solo una adhesión (a través de un proyecto de ordenanza) sino ver también como el Municipio plantea un trabajo articulado con la industrialización de productos alimenticios en la ciudad”, sostuvo el concejal Juan Domingo González respecto de la ley que “prevé que las empresas están obligadas a decirnos que exceso tiene cada alimento que consumimos”, indicó.


En la entrevista se cuenta cómo la bajadita, lugar donde jugaba con otros niños se transformó en el Gran Paseo del Poeta. De cómo una respuesta ingeniosa de un vecino hizo que Osella no pudiera “recular” y accedió a hacer el pavimento en forma compartida.




















