Un 0-4 (que hasta pudo haber sido más abultado) es un resultado muy preocupante en cualquier contexto. No importa que sea un amistoso, con algunas bajas de peso y con un 11 alternativo. La dura derrota que sufrió River en su visita a Mendoza es, cuanto menos, inoportuna e incómoda para los hinchas más contemplativos y papelón para los exigentes.

























