El 21 de junio de 1978 en el estadio de Rosario Central se disputó uno de los partidos más polémicos de la historia de los Mundiales. El anfitrión, Argentina, goleó 6-0 a Perú y se clasificó a la final del mundial. Las dudas que despertó esta goleada probablemente nunca sean aclaradas, porque fue quizás la única ocasión en la que la dictadura militar se metió en el campo de juego.



















