La muerte de Bastian Escalante, un niño de 10 años que quedó en medio de un tiroteo entre un policía y dos presuntos delincuentes, conmueve a Argentina. El menor resultó baleado la noche del miércoles en la localidad de Wilde, partido de Avellaneda, en la provincia de Buenos Aires. El pequeño fue internado en un hospital, pero falleció en la mañana de este jueves.





















