La caída en el poder adquisitivo golpea al pequeño comercio que no sólo ve una merma en sus ventas por el menor consumo sino que padece los incrementos de costos fijos vinculados de los comercios como los servicios y quienes no son propietarios, el alquiler del local. El consumo de carne vacuna registró su nivel más bajo en un siglo, con una proyección anual per cápita de 44,8 kilos, según la Bolsa de Comercio de Rosario.



















