
El relevamiento de la Universidad Di Tella detectó un fuerte deterioro en las expectativas, sobre todo entre las familias de menores ingresos donde la gente está perdiendo fe en el futuro económico.
La confianza de los argentinos en la economía se desplomó en julio de acuerdo al índice que mide el “ánimo de consumo” y acumula una baja de 12,3% en un año, según un estudio de la Universidad. El informe mostró además que la percepción sobre el futuro económico está en su nivel más bajo desde enero de 2024.
A su vez, los subíndices también reflejan el deterioro donde la visión sobre la macroeconomía cayó 8,49%, la situación personal retrocedió 3,89%, y las expectativas futuras se desplomaron 7,19%.
De acuerdo a la Universidad Torcuato Di Tella, la brecha entre los hogares pobres y los de mayores ingresos volvió a abrirse donde la confianza se ubicó en 36 puntos para los de menores ingresos y en 43,5 puntos para los de mayores ingresos. En la práctica, esto significa que las familias con menos recursos sienten mucho más el golpe de la crisis.
Los tres componentes del índice cerraron julio en negativo con las expectativas sobre la economía en derrumbe, la percepción sobre la situación personal en caída y la predisposición para comprar bienes durables o inmuebles apenas se movió, con un descenso leve de 0,5%.
De esta manera quedó expuesto que las personas sintieron que su bolsillo no mejora y que el panorama económico empeora, lo que anticipa menos consumo y más cautela en los próximos meses. Mientras tanto, desde el lado del Gobierno de Javier Milei remarcaron que “lo peor ya pasó” y celebraron los números macroeconómicos, mostrando un discurso optimista que choca con la percepción cotidiana de las familias.
























