La comercialización de carne de burro volvió a instalarse en el debate público en Argentina luego de una prueba realizada en Trelew, Chubut, donde el producto se ofreció al público y se agotó en poco tiempo.
La experiencia despertó tanto interés como controversia, ya que se trata de una opción poco habitual dentro del consumo local.
En las últimas horas, el tema tomó fuerza en redes sociales a partir de un informe del periodista Cristian Eche, de Crónica TV, quien recorrió la parrilla Don Pedro, uno de los espacios donde se prepara este tipo de carne.
Allí se pudo ver el proceso completo, desde la elaboración de chorizos hasta distintos cortes listos para la parrilla, como la tira, que según el asador tiene un perfil “medio grasoso”. Incluso, el propio cocinero reconoció no haberla probado, lo que sumó un dato llamativo al recorrido.

Detrás de esta iniciativa se encuentra el productor Julio Cittadini, quien impulsa la incorporación de esta carne como una alternativa dentro de un contexto marcado por el aumento constante del precio de la carne vacuna.
En ese sentido, explicó: “Es una prueba piloto para evaluar el comportamiento del matadero”, y dejó abierta la posibilidad de que en el corto plazo se avance hacia una regulación más específica.
En cuanto a su comercialización, en Trelew el kilo se vendió a $7500, un valor que también contribuyó a captar la atención de los consumidores y a impulsar la demanda por encima de lo esperado.
Otro de los puntos que genera curiosidad es el sabor. Según detalló el propio productor, la carne de burro presenta características muy similares a la vacuna, tanto en textura como en gusto, lo que hace que sea difícil diferenciarlas. Esta combinación entre precio competitivo y similitud con un producto tradicional podría explicar el rápido interés que despertó esta experiencia inicial.






















