La victoria no solo reflejó técnica y experiencia, sino también una historia atravesada por la perseverancia y los vínculos familiares. “Haber ganado el ‘Mundial de Pesca’ es una emoción inmensa”, expresó Miguel Bisderpon en declaraciones al equipo de prensa municipal difundidas a través del canal oficial de YouTube del municipio.
El pescador destacó además el espíritu de camaradería que caracterizó al equipo, conformado por integrantes de dos peñas: “Carayá y Dorado Rabioso”. “No hay rivalidad entre las peñas, todos venimos a disfrutar, y la pesca es disfrutar”, remarcó.
El Valor Del Reencuentro
El triunfo tuvo un significado especial para Bisderpon, quien volvió a compartir la competencia con su hijo tras una década. “Es una satisfacción que, luego de diez años, vuelvo a pescar con mi hijo”, señaló con emoción. En tanto, el joven —con participación sostenida en los últimos cuatro años— capitalizó su experiencia en una consagración inolvidable.
A su lado, Bruno Undebate aportó trayectoria y temple. Con dos décadas de participación ininterrumpida en la competencia, resumió el sentimiento del equipo: “Es como el primer día, con la misma ilusión de ganar”. Y agregó: “Siempre soñamos con estar ahí arriba, y este domingo se nos dio”.
UN PREMIO CON DEDICATORIA Y EMOCIÓN
Miguel no dudó en dedicar el logro a su esposa, reconociendo el acompañamiento constante: “A mi señora, que tiene aguante y nos sigue a todos lados a pescar. El año que viene cumplimos 50 años de casados, y la Fiesta del Surubí también serán sus Bodas de Oro”.
A sus 70 años, el campeón valoró cada instante vivido en el río y recordó las dificultades de la competencia: “La largada fue muy brava, muchos golpes, el viento, muchas lanchas; había que estar ahí, pescando”.
UN RÍO EXIGENTE Y CIFRAS RÉCORD
El río Paraná volvió a ser protagonista con condiciones desafiantes, especialmente durante la largada y el regreso. “Dejamos de pescar a las 8 y tardamos casi tres horas en volver; estaba bravísimo”, relató Bisderpon.
En cuanto a los números, la edición dejó estadísticas contundentes: 133 surubíes capturados, de los cuales 37 correspondieron a pescadores locales y 96 a foráneos.
1400 equipos participantes, consolidando un récord de convocatoria.
El 72,71% (1018 equipos) llegó desde fuera de la región, reafirmando el carácter nacional e internacional del evento.
Un 40% de las embarcaciones compitió con motores de más de 115 HP, mientras que un 3% lo hizo con motores de hasta 35 HP, evidenciando la diversidad y pasión de los participantes.
LO QUE VIENE
Con la emoción aún latente, el equipo campeón ya proyecta el futuro. “Para la fiesta del año que viene, vamos a ver si podemos pelear nuevamente el campeonato”, adelantó Miguel.
Así, la 49ª edición cierra con abrazos, historias imborrables y un río que, aunque vuelve a la calma, deja viva la experiencia. Goya ya empieza a latir al ritmo de una próxima cita que promete ser histórica: la esperada 50ª edición.






















