Ante la crítica situación laboral que atraviesa la ciudad tras el despido de 260 trabajadores de la empresa textil Alal, el obispo diocesano de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, convocó a la comunidad a participar de una jornada de oración y acompañamiento espiritual.
Este domingo 1 de febrero, iniciando a las 19:00 con un vía crucis que partirá desde de la planta fabril. Culminará en la parroquia San José Obrero, donde el prelado presidirá la Misa para pedir por la preservación de las fuentes de trabajo y el sustento de las familias damnificadas.
A través de un video mensaje difundido por la oficina de prensa del obispado, monseñor Canecín apeló a la unidad de la comunidad frente al impacto social de la medida. Citando la enseñanza de San Pablo, el obispo recordó:
"Somos un cuerpo en la Iglesia y en la sociedad; cuando un miembro sufre, los demás sufren con él. Por eso queremos expresar nuestra cercanía a cada uno de los trabajadores y sus familias".
La iniciativa busca no solo brindar consuelo espiritual, sino también visibilizar la preocupación de la Iglesia local por la dignidad del trabajo y la paz social en la región.
Se invita a los fieles, movimientos eclesiales y ciudadanos en general a sumarse a esta manifestación de fe y solidaridad.-



















