Desde la primera luna carnavalera hasta el cierre vibrante de la tercera noche, el corsódromo de Goya tuvo un nombre propio que se repitió en murmullos, aplausos y miradas encendidas: Mariana Pereyra, bastonera de batería de la scola de samba “La Dinámica” de la tricampeona Comparsa AYMARA.






















