Ocurrió este lunes cerca de las 8.30, cuando la Policía Rural y Bromatología de la Municipalidad entraron a una carnicería del barrio "Las Palmeras". Al revisar una heladera se encontraron con carne qué tenia tierra y pasto, sin sellos sanitarios y lejos de estar en condiciones.
El dueño del local dijo que la carne no era suya, que solo le estaba haciendo el favor de cortarle a una mujer. Igual el resultado fue el mismo, casi 38 kilos fueron secuestrados por no estar apta para el consumo humano. El fiscal tomó intervención y se iniciaron actuaciones por infracción sanitaria.



















