En una entrevista cargada de angustia, la joven rompió el silencio tras la viralización de fotos y audios que revelaron una relación oculta de dos años con un conocido empresario local. "Él me pedía que subiera las fotos para que su mujer se enterara", confesó.
La calma de la ciudad se vio interrumpida esta semana por un escándalo que escaló de las redes sociales a los estrados judiciales. Lucía Correa, la joven cuya identidad quedó expuesta tras la filtración de material íntimo, decidió hablar por primera vez. Lejos de la imagen que circula en los chats de WhatsApp, se presentó vulnerable, angustiada y asesorada por uno de los abogados más mediáticos de la región: el Dr. José Codazzi .
Una doble vida de dos años
Lo que comenzó el 9 de abril de 2024 como una serie de mensajes de atención y cortesía, terminó convirtiéndose en una relación paralela que difícil dos años. Según el relato de Lucía, el vínculo no era un encuentro fugaz.
"Teníamos una casa alquilada desde octubre. Prácticamente era una vida en concubinato. Él buscaba a mi hija, comíamos los tres juntos, le mandaba regalos con sus empleados del seguro", detalló la joven, describiendo una dinámica familiar que incluía planos de mudanza definitiva y habitaciones preparadas para los hijos de ambos.
El detonante: una foto y la "ruptura oficial"
La burbuja se estalló cuando la esposa del hombre —a quien Lucía se refiere como "la parte oficial"— descubrió una fotografía de ambos. Ese hallazgo desencadenó una discusión que terminó con la promesa de amor: el hombre decidió cortar el vínculo de raíz y, poco después, Lucía recibió una carta documento .
En dicha notificación, se la acusa de ser la responsable de viralizar los audios y videos que hoy circulan en la ciudad. Lucía es tajante: "Yo no mandé nada. Esos archivos estaban en su computadora y en su teléfono. Yo soy la víctima aquí" .
El miedo a la "Cámara Oculta"
El motivo por el cual Lucía recurrió a un abogado penalista de la talla de José Codazzi no es solo para defenderse de la acusación de difamación, sino por un temor mucho más profundo: la existencia de material íntimo grabado sin su consentimiento.
Videos consentidos: Lucía admite que existen dos videos donde ella sabía que la estaban filmando.
Videos prohibidos: Denuncia la existencia de otros dos videos grabados de forma clandestina por el hombre.
La negativa: "Siempre le pedí que borrara eso y me decía que no, porque verlo lo hacía feliz", confesó entre lágrimas.
"Creí cada palabra"
A pesar de la batalla legal que se avecina, el dolor de Lucía parece ser más emocional que judicial. Asegura que él la manipulaba para que ella misma diera pistas de la relación: "Me pedía que subiera fotos a Instagram donde no se vieran las caras para que ella (la esposa) sospechara. Quería que yo buscara la forma de que ella se enterara porque él no se animaba a romper" .
Hoy, con una hija pequeña en el medio y una familia afectada por la exposición pública, Lucía asegura estar "arrepentida de haber creído tanto". Mientras tanto, el Dr. Codazzi prepara la respuesta a la carta documento y no se descartan acciones legales por violencia de género digital y grabación no consentida.
FUENTE: TN ESQUINA



















