El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecin celebró la misa en la fiesta del Bautismo del Señor en la capilla Nuestra Señora de Itatí de Colonia Carlos Pellegrini.
La visita pastoral se destacó por el esfuerzo de llegar a esta zona del Iberá, de complicado acceso por sus caminos rurales y lagunas, donde el obispo administró el sacramento del bautismo y compartió la vida con los fieles de ese pequeño poblado del interior correntino.
La visita a Carlos Pellegrini incluyó la administración del bautismo a un niño y un gesto destacado: el obispo se arrodilló ante una anciana del lugar para recibir su bendición, siendo ampliamente reconocido por los fieles presentes por su testimonio de sencillez.
En su homilía destacó conceptos que conectan el gesto de Jesús en el Jordán con la identidad y misión de cada bautizado, recordando que el bautismo nos libera del pecado para hacernos discípulos misioneros, capaces de llevar la "buena noticia" de un Dios que nos ama infinitamente.
El pueblo agradeció no solo la presencia de su pastor, sino también la de los seminaristas de la diócesis, quienes estuvieron en su convivencia anual en esta zona del departamento de Mercedes.
La comunidad preparó una cena despedida en la noche del domingo. -



















