El Gobierno tomó la decisión de llamar a una audiencia conciliatoria entre Fate y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) en medio de un clima de tensión con protestas dentro y fuera de la planta y presencia policial tras el cierre de la empresa, que despidió a 920 empleados. La reunión se llevó a cabo este miércoles 18 de febrero a las 12.30 y resolvió dictar conciliación obligatoria por 15 días y dejar sin efecto los despidos a los 920 trabajadores.
La noticia fue dada a conocer por el Ministerio de Capital Humano de la Nación en una acción ejecutada a través de la Secretaría de Trabajo. “Durante dicho plazo, las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales, mientras se desarrollan las instancias de negociación convocadas por el Ministerio”, subrayó en el comunicado oficial.
“Durante su tramitación se realizaron audiencias entre la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), sin que se alcanzara un acuerdo, por lo que el procedimiento fue concluido en agosto de 2024″, se indicó. “Posteriormente, en mayo de 2025, las partes suscribieron un acuerdo que contemplaba la consideración de determinados conceptos salariales como no remunerativos por un plazo determinado, junto con la reorganización de turnos y la adecuación en la modalidad de pago de horas extraordinarias. Dicho acuerdo fue debidamente homologado por la autoridad laboral”, detalló Capital Humano.
“Previo al dictado de la conciliación obligatoria, la Secretaría de Trabajo ha llevado adelante las instancias administrativas previstas por la normativa vigente con el objetivo de promover el diálogo entre la empresa y la representación sindical y preservar la actividad y el empleo”, indicó. Según se informó, la intervención se remonta al 10 de junio de 2024, cuando Fate solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis.
Conflicto de Fate: el trasfondo del cierre y el despido de 920 empleados
La paralización fue informada por la propia firma. “FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, señaló en un comunicado. La compañía, con más de 80 años de historia, argumentó que la medida responde a “los cambios en las condiciones de mercado”.
En ese documento, el directorio repasó la trayectoria productiva de la empresa y su perfil orientado a la exportación. Destacó su rol en materia de inversión y avance tecnológico y recordó que fue “la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte”, con operaciones en Europa, Estados Unidos y distintos países de América Latina.
Las dificultades de Fate se arrastran desde hace varios años. De acuerdo con la propia compañía, el proceso comenzó en 2019 con un recorte de 450 puestos laborales en la planta y escenarios similares volvieron a darse en 2021 y 2022. En julio de 2024, la firma pidió la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) durante el gobierno de Javier Milei tras el desplome de las ventas y la pérdida de mercados externos luego del conflicto sindical de 2022.
En ese contexto, la empresa advirtió que “la persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30%, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”. Además, también precisó que había acumulado números negativos por más de US$30 millones en el primer semestre de 2024, situación que la obligó a “adecuar sus operaciones productivas al contexto de los mercados”.
Meses atrás, Fate había comunicado alrededor de 200 desvinculaciones “para ajustar su estructura a la nueva realidad”. En ese momento, enumeró como factores adversos la presión impositiva, las trabas cambiarias para cancelar importaciones de insumos, la infraestructura deficiente, los costos laborales, la baja productividad, el ausentismo y la elevada conflictividad gremial.



















