El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo mostró una leve mejora mensual, pero no alcanzó para revertir la caída frente a 2025.
El consumo privado registró en enero una caída del 1,5% interanual, según el Índice de Consumo Privado (ICP) elaborado por la Universidad de Palermo. El dato marcó el segundo retroceso consecutivo y dejó en evidencia que la recuperación aún no logra consolidarse.
En términos desestacionalizados, el indicador mostró una suba marginal del 0,1% respecto de diciembre. Ese movimiento permitió cortar una racha negativa de seis meses, aunque no modificó el cuadro general: el consumo continúa en terreno frágil y sin señales de expansión sostenida.
Desde la casa de estudios advirtieron que el comportamiento del índice refleja una dinámica heterogénea entre sectores y la ausencia de un motor claro que traccione la demanda. La lectura es lineal: las familias sostienen una estrategia de prudencia y priorizan gastos esenciales.
El informe exhibió diferencias marcadas por rubro. El patentamiento de autos, que venía de 17 meses consecutivos en alza, cayó 4,2% interanual y cortó la tendencia positiva. En cambio, la venta de motos creció 15,3% frente a enero del año pasado, uno de los pocos segmentos con números firmes.
Otros indicadores acompañaron el tono contractivo. La recaudación real del IVA retrocedió 3,1% interanual y acumuló su tercer mes seguido en baja, una señal directa del enfriamiento del consumo masivo.
El crédito, por su parte, mantuvo variaciones positivas pero con menor intensidad. Las compras con tarjeta de crédito aumentaron 11,7% interanual en enero, lejos de los incrementos cercanos al 20% que se habían observado hacia el cierre de 2025.



















