Con shows vibrantes de Coti Sorokin y Kapanga, sumados al talento local y un despliegue escénico impactante, la Fiesta Nacional del Surubí vivió una noche electrizante que hizo cantar, saltar y emocionarse a todo Goya y el mundo.
La Fiesta Nacional del Surubí vivió una de sus jornadas más intensas con la esperada Noche de Rock, una propuesta que combinó talento local, espectáculo, coreografía y el brillo de figuras nacionales en una grilla que mantuvo al público en constante movimiento.
Al caer la noche, el predio se transformó por completo para dar lugar a una escena distinta: luces, sonido y una fuerte impronta rockera marcaron el pulso de una velada que fue creciendo en intensidad.
En el Escenario Mayor Juan Melero la propuesta artística tomó una dimensión mayor. Con la conducción de Fabricio López y Luisina Ortiz, la programación comenzó con intervenciones que sumaron dinamismo y espectáculo.
SHOW BALLET DE PICHINATO
El bailarín y figura internacional se presentó en Goya luego de semanas de preparación en la ciudad con una performance y despliegue típico de grandes proyecciones. La entrega de todos los bailarines fue total, y el ritmo impreso en cada coreo demostró talento y nivel.
A ello se sumo minutos más tarde, las impactantes presentaciones de Acróbatas del Rey Patricio, que aportó frenesí y color en su repertorio.
La presencia de Salón Solar continuó elevando la temperatura del público, preparando el terreno para los shows principales.
COTI SOROKIN
La noche alcanzó su clímax con la llegada de uno de los artistas y compositores más reconocidos del continente. Con canciones como "50 horas, "Antes que ver el sol", y muchos más todo el espectáculo fue uno solo a coro de todos los que se acercaron a vivir un show inolvidable.
Cada tema reforzó un vínculo genuino, entre un clima de nostalgia, alegría y complicidad colectiva frente al escenario.
KAPANGA
El "Mono" de Kapanga y su característica conexión con la gente, sumada a canciones que atraviesan generaciones, generó uno de los momentos más emotivos de la jornada.
La popular banda argentina comenzó con uno de sus más de reconocidos hits "me mata" para luego desplegar toda su potencia escénica con "desesperado", "rock" y muchos más en un show vibrante, festivo y desbordado de energía.
Con su estilo inconfundible, lograron que el público salte, cante y viva un final a pura adrenalina, coronando una noche que quedará en el recuerdo.
Así, la Noche de Rock no solo aportó diversidad a la programación de la Fiesta Nacional del Surubí, sino que reafirmó su capacidad de reinventarse y convocar a distintos públicos. Entre guitarras, luces y emoción, Goya volvió a demostrar que su fiesta mayor es mucho más que pesca: es cultura, es encuentro y es celebración compartida.






















