La barra pesquera de Luján y el Jardín Maternal Bichitos Traviesos volvieron a reeditar su encuentro y, en un marco de mucho color y algarabía, concretaron al final, una caravana compartida que dejó a las claras por qué Goya es capital de la amistad.
Como en años anteriores, los pescadores de Luján llegaron hasta la calle Belgrano al 637, lugar donde se emplaza el citado jardín maternal, y una vez allí se dieron tiempo para compartir con los niños, sus familias y cuerpo docente, un momento cargado de emoción y energías positivas.
Con mucho cotillón, el jardín tiñó de amarillo el lugar. La batucada puso ritmo en la bienvenida. En tanto, los padres y/o tutores ofrecieron diversos refrigerios y recuerdos a los pescadores, en nombre de lo que una tutora denominó el “semillero de la barra pesquera de Luján”.
A modo de cierre, concretaron una caravana por las calles céntricas, contagiando alegría a su paso. Al pasar frente al edificio municipal, el bullicio llamó a muchos de los que allí ocasionalmente estaban, y al ver de qué se trataba, se sumaron a la bienvenida a los pescadores. Efecto multiplicador que fue registrándose a medida que avanzaba la columna de “bichitos traviesos” y “pescadores agradecidos”.
La actividad se desarrolló con normalidad y en un marco de total seguridad, gracias al servicio de la Dirección de Tránsito que posibilitó el desplazamiento de los protagonistas de la mañana de este jueves 30 de abril.






















