En un insólito abigeato, un hombre denunció a su hijo por llevarse vacunos y equinos sin dejar rastro. La Policía Rural investigó y encontró los animales ocultos en una isla del Paraná, conocida como “El Carro”. Con orden judicial, allanaron el lugar y recuperaron una vaca, dos vaquillas y dos caballos.
Los animales fueron devueltos al dueño como depositario judicial. La causa sigue… pero la herencia familiar quedó suspendido por tiempo indeterminado.



















