El Rojo aprovechó la falta de efectividad de la Academia, que erró un penal insólito a cargo de Maravilla Martínez, y con gol del paraguayo Ávalos, se llevó más que tres puntos en un derby picante.
Independiente superó a Racing por 1-0 en el clásico de Avellaneda, en el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini por el interzonal de la fecha 13° fecha del Torneo Apertura en un encuentro que tuvo de todo. Con gol del paraguayo Gabriel Ávalos, el Rojo aprovechó la falta de efectividad de la Academia, que además erró un penal increíble a cargo de Adrián Maravilla Martínez, y no solo le dio aire a su entrenador Gustavo Quinteros sino que también se llevó tres puntos que lo meten en zona de playoffs.
La diferencia en el derby de Avellaneda estuvo en las áreas y en la eficacia de sus goleadores. El local se sostuvo en su 9, intratable en este 2026, que ya suma ocho goles y tres asistencias en el torneo. En la vereda opuesta, la contracara fue Maravilla: el ídolo de la Academia vivió una tarde para el olvido. Falló un penal al intentar picarla y mandó la pelota por encima del travesaño, y en el segundo tiempo desperdició una chance increíble bajo el arco, con una definición tan insólita como inexplicable.
El encuentro, que había empezado a puro roce y pierna fuerte, tuvo su apertura con el penal de Maravilla, bien cobrado a instancias del VAR por una mano de Sebastián Valdez. Lo que nadie imaginaba es que Maravilla intentara picar el penal y fallara en la ejecución. Las cargadas de Rodrigo Rey y Kevin Lomónaco no iban a tardar y el 9 de Racing iba a caer futbolística y anímicamente. Enseguida, hubo tiempo para incidentes en la platea de Independiente: lograron romper el banco de suplentes donde estaba Gustavo Costas y todo su cuerpo técnico.
En el segundo tiempo, el Rojo cambió la cara y tuvo más chances de peligro de la mano de Santiago Montiel e Ignacio Malcorra. Pero de tanto ir, el local se descuidó en defensa y casi recibe un gol de contra, de no ser por la mala tarde-noche del goleador de la visita. Sin embargo, la diferencia en el marcador llegó a los 35' del complemento.
En una jugada que comenzó de izquierda a derecha, fue Montiel quien encaró hacia el área y metió una asistencia cruzada que encontró a Ávalos como referencia, y el 1-0 se hizo realidad. Fue demasiado el golpe para la Academia, que ya estaba derrumbado tras el famoso penal y, luego de la diferencia, jamás pudo reaccionar. Independiente volvió a ganar un clásico en su casa tras cinco años, y estiró la paternidad a 23 partidos de diferencia con Racing.
De esta manera, el Rojo se sacó la mufa en el campeonato local y, tras tres partidos sin ganar, volvió al triunfo. Así, se metió de nuevo en los puestos de playoffs, en el octavo lugar de la Zona A. Su próximo rival será Boca en La Bombonera, el sábado 11 de abril, a partir de las 19.30. En tanto, Racing hará su estreno internacional el martes que viene cuando enfrente en Bolivia a Independiente Petrolero, por el Grupo E de la Copa Sudamericana.





















