
La crecida de los ríos Uruguay y Paraná, asociada al fenómeno de El Niño, mantiene en alerta a Corrientes y Entre Ríos. Se estima que hay más de 400 personas afectadas por el avance del agua, y las autoridades se preparan para un escenario que podría extenderse durante meses.
El Niño y la crecida del río Uruguay en Corrientes
En Monte Caseros, el río Uruguay llegó a 7,10 metros y continúa en ascenso. El nivel subió de un día para el otro y ya se dispusieron cortes de calles en los sectores comprometidos. Si el agua supera los 8 metros, comenzarán los operativos para retirar a los vecinos de las zonas de riesgo.
En las áreas más bajas, el agua llega a la cintura de los vecinos y alcanza el borde de las viviendas. Algunas familias empezaron a autoevacuarse, mientras otros habitantes sacan herramientas y pertenencias de sus casas para evitar que queden bajo el agua.
La crecida también obligó a suspender el turismo y la navegación del río Uruguay. En Monte Caseros, el temporal provocó cortes de luz y se interrumpió el servicio de lanchas con Bella Unión, Uruguay. En Alvear, el río superó el nivel de alerta y Prefectura cerró el puerto local, lo que afectó la conexión con Itaquí, Brasil.
La situación más delicada se registra en Paso de los Libres, donde el río alcanzó 8,81 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en 8,50 metros. Allí, 25 personas fueron trasladadas al Regimiento de Infantería de Monte 5, que funciona como centro de evacuados.
Concordia, otro punto crítico de las inundaciones
En Concordia, Entre Ríos, el agua avanzó sobre distintos sectores de la costanera y se reforzaron los operativos de asistencia y evacuación. El temporal también dejó heridos: 3 personas fueron atendidas en el Hospital Masvernat por lesiones causadas por la voladura de techos.
El gobernador Rogelio Frigerio señaló que la provincia declaró la emergencia hídrica y reforzó las defensas contra inundaciones. Además, indicó que se aceleraron obras pendientes y se limpiaron arroyos, canales, alcantarillas y desagües para mejorar el escurrimiento del agua.
El panorama podría complicarse por las lluvias previstas para la región. Según los pronósticos, se prevé que El Niño se extienda hasta el verano y que diciembre sea el mes más complicado para la zona. Las autoridades mantienen el monitoreo de los ríos y recomiendan a los vecinos de las zonas bajas estar atentos a las indicaciones oficiales.
























