
Uno de los testimonios más relevantes fue el del suboficial de Prefectura Natanael Escobar, quien aseguró que Soria “era de Interpol y que nadie podía pedirle la identificación, ni la jueza (Cristina) Pozzer Penzo, porque él tenía un jefe que estaba por encima de todos”
Según relató Escobar ante el tribunal, cuando intentó identificarlo, “El Americano” le habría dicho que “nadie podía pedirle la identificación, ni la jueza, porque él tenía un jefe que estaba por encima de todos”.
El prefecto también señaló que Soria inicialmente habló en inglés para dificultar la comunicación, pero que cuando llegó una comisión de Prefectura para intervenir en el hotel donde se encontraba el grupo vinculado a la causa, comenzó a hablar español con normalidad.
El operativo en el hotel y el supuesto poder de Soria
Escobar cumplía funciones de consigna frente al hotel Despertar del Iberá, donde habían sido trasladadas Macarena Peña, Camila Núñez y algunos de los menores que habían participado del almuerzo previo a la desaparición de Loan.
El agente contó que, al llegar al lugar el 9 de julio de 2024, vió que los ventanales de la planta baja estaban cubiertos con mesas y cortinas. Los primeros movimientos de personas comenzaron a registrarse cerca de las 11.
Según su declaración, varias de las personas presentes aseguraron pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy. Escobar sostuvo que la doctora Elizabeth Cutaia y Alan Cañete cuestionaron el procedimiento y le hicieron saber que podían solicitar su relevo porque, según le dijeron, no confiaban en las fuerzas que investigaban la desaparición.
Cuando sus superiores le ordenaron identificar a Soria, el hombre habría exhibido solamente documentación estadounidense y asegurado que era integrante de Interpol. Escobar también afirmó que Soria tenía influencia sobre el acceso de periodistas al hotel y que decidía qué medios podían ingresar para entrevistar a Macarena o Camila.
El relato fue respaldado por otros agentes que participaron del procedimiento. La prefecta Natalia Verón Gómez declaró que Soria les mostró un carnet de conducir de Estados Unidos y afirmó trabajar para Interpol y para una organización vinculada con investigaciones de casos similares.
Por su parte, el prefecto Federico Cabrera contó que Soria salió a recibir a la comisión que llegó al hotel y les preguntó qué iban a hacer. Según su testimonio, les advirtió que no podían ingresar al lugar y se negó a identificarse.
Más tarde, cuando finalmente pudieron ingresar, Soria habría mostrado nuevamente documentación estadounidense y dijo desempeñarse como personal de seguridad de la Fundación Dupuy, aunque posteriormente Elizabeth Cutaia lo habría definido solamente como un “colaborador”.
También lo vincularon con la casa de Laudelina Peña, la tia de Loan
Otro testimonio comprometió aún más a Soria. El cabo primero de la Policía Federal Lucas González, quien estuvo durante más de seis meses a cargo de la custodia de la vivienda de Laudelina Peña, aseguró que durante julio de 2024 las visitas de “El Americano” eran frecuentes.
Según recordó, Soria solía preguntar por Macarena, llevaba alimentos y otros elementos para la vivienda y mantenía conversaciones privadas con ella. En una de sus primeras visitas habría presentado nuevamente su licencia de conducir estadounidense para identificarse y aseguró ser integrante de Interpol y colaborar con la Fundación Dupuy.
Los testimonios se suman a otras declaraciones que complicaron a Soria durante esta semana. Uno de los testigos afirmó que el hombre le habría entregado droga a una persona con problemas de consumo en Goya con el objetivo de obtener información relacionada con Loan. El propio testigo reconoció que buscaba conseguir dinero para comprar cocaína y que no tenía información concreta sobre el niño.
Además, una hermana de ese hombre declaró que Soria intentó ingresar a su vivienda con una supuesta orden de allanamiento falsa y que, en esa oportunidad, se presentó como agente de la DEA.
Mientras avanza el debate, el tribunal deberá determinar qué responsabilidad tuvo Soria y otras personas que llegaron a 9 de Julio después de la desaparición de Loan. La hipótesis que se analiza es si esas intervenciones estuvieron destinadas a desviar, manipular o entorpecer la investigación, especialmente mediante el contacto con testigos y personas cercanas al entorno familiar.
En paralelo, continúan siendo juzgados Laudelina Peña, Bernardino Antonio Benítez, Daniel Oscar Ramírez, Mónica del Carmen Millapi, Carlos Guido Pérez, María Victoria Caillava y Walter Adrián Maciel por la sustracción de Loan.























