El proyecto fue sancionado durante la sesión ordinaria N° 8 y obtuvo 30 votos afirmativos, sin rechazos ni abstenciones. La votación reflejó un amplio consenso político alrededor de una discusión que atraviesa a docentes, estudiantes, familias y equipos directivos: cómo ordenar la presencia de los dispositivos móviles dentro del aula.
La ley no solo contempla teléfonos celulares, sino también otros dispositivos electrónicos móviles, redes sociales, servicios de streaming, mensajería instantánea y aplicaciones que no tengan una finalidad exclusivamente educativa.
























