
Con feria de emprendedores, columnas copando la Avenida de Mayo y una fuerte consigna política, la convocatoria avanza hacia el Congreso.
El centro porteño volvió a convertirse en el epicentro de la diversidad y el reclamo colectivo. Desde las primeras horas del día, miles de personas comenzaron a concentrarse en los alrededores de la Avenida de Mayo y la 9 de Julio para darle forma a la 35ª edición de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+, que en esta oportunidad se despliega bajo el lema "Cuando el odio avanza, el Orgullo en las calles es resistencia".
La jornada comenzó temprano con la tradicional feria de emprendedores y organizaciones independientes instalada sobre las arterias principales, reuniendo más de 400 puestos entre música de DJs y activismo. A diferencia de años anteriores, la logística debió adaptarse por el operativo de seguridad vinculado a la visita del papa León XIV, haciendo que las principales columnas marquen su rumbo de la 9 de Julio hacia la Plaza de los Dos Congresos.
La calle como respuesta al clima de época
La movilización de esta tarde funciona como una contundente demostración de fuerza y presencia territorial frente a las políticas de recorte y el avance de discursos de retroceso en materia de derechos conquistados. Entre banderas del arco iris, batucadas y carteles autoconvocados, el documento consensuado por las agrupaciones organizadoras pone el acento en la exigencia de una Ley Integral Trans y la defensa del acceso a la salud pública y la educación.























