
El Niño ya llegó y las primeras consecuencias se empezaron a registrar en el Litoral de Argentina. El municipio de Entre Ríos fue el más afectado, varias familias fueron evacuadas y se espera que el río alcance los 12,50 metros la semana que viene.
El funcionario remarcó que el objetivo central de la gestión municipal es concretar las maniobras de asistencia de forma anticipada. "La idea nuestra es trabajar en seco, no bajo el agua", enfatizó Sauré, explicando que el esquema de trabajo busca coordinar las salidas antes de que el ingreso del agua dificulte los traslados y ponga en riesgo la integridad de los habitantes y del personal de rescate.
El monitoreo de la crecida se sostiene gracias a la información diaria proporcionada por el área de Hidrología de la Represa de Salto Grande y a un desarrollo tecnológico conjunto entre el municipio y las fuerzas armadas. Al respecto, el funcionario explicó que implementaron "un sistema informático junto con el Ejército Argentino" que proyecta en pantalla la cota de avance del agua, el detalle de la población afectada y cuántas personas requerirán asistencia pública para su traslado.
Proyecciones a mediano plazo y el impacto de "El Niño"
Las estimaciones oficiales prevén que el nivel del río continúe en ascenso. Sauré advirtió que de alcanzar los 12,50 metros en los días subsiguientes, la cifra de evacuados ascendería a cerca de 300 personas. Sin embargo, fijó la mayor preocupación en un número determinado: "El punto crítico nuestro acá en Concordia serían casi los 14 metros, porque ahí sí es exponencial la cantidad de población afectada".
Sauré encuadró el panorama dentro del fenómeno climático de El Niño, citando advertencias previas de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) sobre la severidad del evento. A su vez, remarcó que la contingencia no se resolverá en forma inmediata, anticipando que el proceso podría extenderse entre cuatro y cinco meses, alternando picos y mesetas en el nivel de las aguas.
























