
Entre agosto de 2025 y julio de 2026, su consumo aparente trepó a 47 kilos por habitante, mientras que la carne bovina registró 46,7 kilos. El encarecimiento relativo de la carne vacuna impulsó esta sustitución.
Según un informe de Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, del Ieral de la Fundación Mediterránea, con el dinero que cuesta un kilo de carne vacuna las familias pueden adquirir 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo.
La caída de la carne bovina resultó más profunda al sumar un mes adicional de datos. Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, su consumo aparente se ubicó en 46,2 kilos por habitante, el nivel más bajo desde 1990. Un año antes era de 50,8 kilos: la merma fue de 4,6 kilos por persona, un 9%.
Bajó la producción de carne vacuna en la Argentina
La menor disponibilidad obedeció a una baja de la producción. En doce meses, la faena retrocedió 8,8% y la producción cayó 6,2%. La producción per cápita pasó de 69 a 64,6 kilos, mientras que las exportaciones subieron de 18,6 a 19,4 kilos.
El pollo y el cerdo ganaron terreno. Las tres carnes sumaron 113,8 kilos por habitante, apenas 2% menos que el período anterior. El cerdo alcanzó un récord de 20,1 kilos.
Garzón explicó que el fenómeno combina una transformación de largo plazo con la coyuntura económica: el consumo de carne vacuna desciende desde hace años, mientras pollo y cerdo crecen en la dieta.
En agosto, una canasta de 18 cortes vacunos promedió 17.871porkilo,un13,317.871porkilo,un13,3s4.729 millones, el mayor registro histórico.
























