
Esta segunda versión de la Inocencia Fiscal fue impulsada por el oficialismo tras el fracaso de la primera ley con la misma denominación, y no solo flexibiliza las condiciones del esquema original sino que redefine la relación entre el contribuyente y el fisco al introducir incentivos de "blindaje" inéditos.
Las claves del nuevo blanqueo de dólares
La Ley Inocencia Fiscal II, convertida en ley este jueves por el Senado, busca incentivar la formalización de ahorros y la entrada de dólares al sistema financiero mediante importantes beneficios impositivos y seguridad jurídica.
Sin topes patrimoniales
A diferencia de la primera versión de la ley, cuyo alcance fue limitadísimo y por tanto el Gobierno decidió enviar un segundo proyecto “complementario” al anterior, se eliminan los límites de ingresos y bienes, de manera que cualquier persona humana puede ingresar al Régimen Simplificado de Ganancias, abriendo la puerta de los beneficios a medianos y grandes patrimonios.
Presunción de exactitud
A partir de ahora, la ARCA estará obligada a dar por válidas las declaraciones juradas del contribuyente, y no podrá iniciar investigaciones de oficio basadas en estimaciones generales; para cuestionar una declaración, el Estado debe presentar pruebas objetivas.
"Tapón Fiscal"
El “tapón fiscal” funciona como un bloqueo que impide reclamos retroactivos por el Impuesto a las Ganancias y el IVA. Si se detecta una diferencia superior a $5 millones, el contribuyente tiene un plazo de 15 días para pagarla y mantener el beneficio.
Menos burocracia
La nueva ley elimina la obligación de reportar el patrimonio al inicio y cierre del ejercicio, y ya no es necesario justificar los consumos del período; los fondos formalizados solo se reportarán en la declaración anual de Bienes Personales.























