
La visita del papa León XIV a la Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre, incluirá tres ciudades que, más allá de su fuerte identidad religiosa, son tres destinos turísticos que habitualmente convocan a viajeros de la región y del mundo.
La recorrida por la Argentina comenzará el lunes 9 de noviembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde León XIV oficiará una misa en la Avenida del Libertador a la altura del Monumento a los Españoles, pleno barrio de Palermo. Durante su estadía en Buenos Aires, el Papa se alojará en la Nunciatura Apostólica, ex Palacio Fernández Anchorena, en la Avenida Alvear.
Otro punto clave de la gira es Córdoba, donde celebrará una misa el martes 10, en la capital de la provincia, ubicada en el centro geográfico del país y elegida, entre otras razones, para facilitar el desplazamiento de los fieles desde diversas áreas del Norte argentino.
La histórica Luján será otra de las ciudades visitadas por el Papa, el miércoles 11. A poco menos de 70 kilómetros al oeste de Buenos Aires -poco más de una hora en auto, por autopista-, es considerada un gran centro de la fe católica, gracias a su imponente Basílica y las peregrinaciones multitudinarias que la tienen como punto de llegada.
Turismo religioso en Buenos Aires
Buenos Aires tiene una gran variedad de templos e iglesias históricos. Los lugares más importantes incluyen la Catedral Metropolitana -frente a Plaza de Mayo, guarda los restos del general San Martín-, la Iglesia de San Ignacio de Loyola -en Montserrat, el templo más antiguo de la ciudad-, la Basílica del Santísimo Sacramento –en Retiro, famosa por sus vitrales y su gran órgano- y Nuestra Señora del Pilar -junto al Cementerio de la Recoleta, con un valioso altar barroco-.
La ciudad también se destaca por su diversidad de cultos, de la que dan testimonio la mezquita Rey Fahd -en Palermo, el centro islámico más grande de Latinoamérica-, el Templo Libertad -en San Nicolás, la sinagoga más antigua del país con un museo judío- y la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad -en San Telmo, con sus características cúpulas azules en forma de cebolla-.

Turismo religioso en Córdoba
El turismo religioso en la provincia de Córdoba ofrece un rico patrimonio histórico y espiritual que destaca por la Manzana Jesuítica, el legado del Cura Brochero en Traslasierra y circuitos interreligiosos urbanos.
En Córdoba Capital -a una hora y media de Buenos Aires por vía aérea-, es interesante visitar la Catedral Nuestra Señora de la Asunción -frente a la Plaza San Martín, el templo mayor de la ciudad con una imponente arquitectura colonial-, la Iglesia de la Compañía de Jesús -la joya más antigua de la Manzana Jesuítica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO- y la Iglesia de los Capuchinos -famosa por su arquitectura neogótica y sus detalles artísticos únicos en el barrio Nueva Córdoba-.
También es posible realizar un Circuito Interreligioso, recorrido guiado que une la Catedral, templos ortodoxos, mezquitas y centros hebreos impulsado por el Comité Interreligioso por la Paz.
Otras propuestas son una visita a Villa Cura Brochero -localidad en el Valle de Traslasierra donde vivió y obró el primer santo argentino- y un tour por las cinco Estancias Jesuíticas, antiguos núcleos de producción y fe de la Compañía de Jesús.

Turismo religioso en Luján
La imponente Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján, un templo de estilo neogótico con torres de 106 metros de altura, es el atractivo central de la ciudad. Hay recorridos diurnos y nocturnos que incluyen bajadas a la cripta y subidas al campanario o mirador panorámico de 360 grados.
La Abadía de San Benito de Luján es un monasterio de monjes benedictinos situado a pocos kilómetros, en la localidad de Jáuregui. El lugar está abierto para participar en las misas de los monjes benedictinos, caminar por su tranquilo parque arbolado y comprar productos artesanales como dulces y conservas elaborados por la comunidad.
La oferta turística de Luján también incluye una visita al Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, una recorrida por la ribera del río y hasta una escapada a pueblos cercanos como Carlos Keen, reconocido polo gastronómico.
























