
Agosto se presenta como una oportunidad excepcional para armar las valijas y descubrir la asombrosa diversidad que ofrece la Argentina. Mientras el invierno despliega su magia, las diferentes regiones del país abren paso a paisajes y climas para todos los gustos
El aire puro de los bosques serranos, valles norteños de cielos infinitamente azules y la tranquilidad de la llanura pampeana son algunas de las opciones para disfrutar en este mes. Agosto se convierte así en el escenario ideal tanto para quienes buscan caminatas reconfortantes entre reliquias históricas y microclimas únicos, como para los que prefieren el sosiego de una escapada en contacto con la naturaleza y las tradiciones más arraigadas de nuestro suelo.
En esta selección de destinos imperdibles, la geografía argentina revela su versatilidad: desde la calma y la arquitectura alpina de La Cumbrecita hasta el ascenso a las alturas de la Puna salteña a bordo de un tren legendario, así como un contacto directo con la tradición gaucha en los senderos de San Antonio de Areco.
Otras opciones para agosto son los paisajes riojanos de Chilecito y su mítica historia minera, y el misticismo de Amaicha del Valle en Tucumán, que invita a celebrar el mes de la Pachamama en el corazón de la cultura diaguita.
Cómo llegar, qué comer y las mejores recomendaciones para que el destino elegido sea un éxito.
La Cumbrecita, Córdoba
Cómo recorrer un pueblo exclusivo para peatones y descubrir paisajes increíbles a lo largo de un sendero forestal
Refugio alpino escondido en las Sierras de Córdoba, La Cumbrecita es el primer pueblo peatonal de la Argentina, en el que los autos quedan en la entrada y se camina por senderos de cuento de hadas rodeados de bosques, ríos cristalinos, cascadas y arquitectura centroeuropea. En agosto se disfruta al máximo la tranquilidad de la temporada baja.
Los días invernales suelen ser soleados y óptimos para hacer trekking sin sofocarse por el calor. Las noches son muy frías y perfectas para quedarse junto a una chimenea. También es la época ideal para entregarse a los platos calóricos de la gastronomía local. La arquitectura alpina rodeada de coníferas y arroyos toma un color especial en invierno, donde las heladas fuertes o alguna nevada ocasional tiñen el pueblo de un blanco mágico.
¿Cómo llegar a La Cumbrecita?
Hay vuelos desde el Aeroparque Jorge Newbery (AEP) hasta el Aeropuerto de Córdoba (COR) de una hora y media de duración. Desde Córdoba Capital, el trayecto es de dos horas y media en auto o en autobús por rutas completamente asfaltadas.
¿Qué comer en La Cumbrecita?
La cocina local está fuertemente influenciada por la migración centroeuropea. No te podés perder el goulash con spaetzle (estofado con ñoquis alemanes), el codillo de cerdo (eisbein) acompañado de chucrut y las tradicionales salchichas alemanas. De postre, la reina indiscutida es la clásica torta Selva Negra, ideal para acompañar con buenas cervezas artesanales de la zona.
¿Qué hay que tener en cuenta para viajar a La Cumbrecita en agosto?
- Indumentaria: Llevar ropa de abrigo en capas, campera cortavientos, gorro y guantes, además de calzado cómodo o de trekking para recorrer senderos emblemáticos como La Olla o la Cascada Grande. No olvides lentes de sol y protector solar.
- Acceso vehicular: Los turistas alojados en cabañas o hoteles dentro del pueblo pueden ingresar con su auto hasta el establecimiento. De lo contrario, se debe estacionar en la playa comunal de la entrada y caminar unos 800 metros.

Ciudad de Salta
La inmensidad de la Puna a bordo del Tren a las Nubes
Los días secos y templados de Salta en agosto son ideales para apreciar los paisajes de los Valles Calchaquíes y la Puna en su máximo esplendor, sin padecer el calor agobiante o las lluvias torrenciales del verano. Los cauces de los ríos están casi secos, lo que facilita enormemente las excursiones hacia el norte —como el bellísimo pueblo de Iruya— y convierte a este mes en la mejor época para realizar el circuito a Cafayate.
Es una temporada excelente para disfrutar del legendario Tren a las Nubes, ya que los días soleados con cielos despejados ofrecen una visibilidad increíble en la altura. Además, durante todo este mes se celebran las tradicionales fiestas y ceremonias de la Pachamama en localidades como San Antonio de los Cobres, brindando una inmersión cultural única.
¿Cómo llegar a Salta?
La opción más rápida y recomendada desde Buenos Aires es tomar un vuelo directo desde el Aeroparque Jorge Newbery (AEP) hasta el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes (SLA). El trayecto dura poco más de dos horas.
¿Qué comer en Salta?
La gastronomía salteña es un viaje de ida: empanadas cortadas a cuchillo (imperdibles las de carne y las de queso de cabra), locro, humita en chala, tamales y un tierno asado de cordero. A la hora del postre, se destaca el queso de cabra con miel de caña o el tradicional turrón salteño.
¿Qué hay que tener en cuenta para viajar a Salta en agosto?
- El clima en las alturas: Ten en cuenta que las temperaturas en el Viaducto de la Polvorilla (a 4.220 m.s.n.m.) son extremadamente frías y ventosas, razón por la cual es obligatorio ir muy bien abrigado.
- Mal de altura: Para evitar el "apunamiento", se recomienda mantenerse hidratado, comer liviano y moverse despacio durante el ascenso.
Arma tu viaje con la información de Visit Salta y reserva tus pasajes con anticipación en la web del Tren a las Nubes.
San Antonio de Areco
Tradición gaucha, horizontes infinitos y el aroma de un auténtico asado a la estaca
Visitar San Antonio de Areco en agosto es ideal para conectar con el frío invernal a través de una escapada de campo. Es el momento perfecto para recorrer su Casco Histórico sin prisa, tomar unos mates a la orilla del Río Areco y deleitarse con la gastronomía criolla en pulperías y almacenes de ramos generales. El espíritu gauchesco del pueblo se mantiene intacto y se disfruta con mayor autenticidad, lejos de las multitudes que llegan en noviembre para la famosa Fiesta de la Tradición.
El circuito histórico incluye un paseo obligado por la Plaza Ruiz de Arellano, una visita a la parroquia San Antonio de Padua, el cruce por el emblemático Puente Viejo (construido en 1857), o visitar el pueblo de Villa Lía, a unos 18km. Entre los museos imperdibles se destacan el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes (junto a la pulpería La Blanqueada) y el Museo Draghi, famoso mundialmente por su delicada orfebrería en plata.
¿Cómo llegar a San Antonio de Areco?
Ubicado a solo 115 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, la opción más cómoda es viajar en auto particular a través del Acceso Norte y la Ruta Nacional 8. También existen excelentes opciones de excursiones de día completo o servicios de micros de larga distancia desde la Terminal de Retiro.
¿Qué comer en San Antonio de Areco?
La especialidad de la casa es la auténtica comida de campo: asado a la estaca (carnes seleccionadas cocinadas lentamente a la leña), empanadas fritas, pasteles criollos y los clásicos platos de bodegón que reconfortan el cuerpo en los días fríos.
¿Qué hay que tener en cuenta para viajar a San Antonio de Areco en agosto?
- Reservas: Al ser un destino muy codiciado para escapadas de fin de semana, se recomienda reservar los restaurantes tradicionales con anticipación.
- Costumbres locales: Ten en cuenta que el pueblo mantiene la sagrada costumbre de la siesta, por lo que muchos comercios y museos cierran sus puertas entre las 13:00 y las 16:30 horas.
Conoce toda la oferta cultural y de hospedaje en el sitio de San Antonio de Areco Turismo.
Chilecito, La Rioja
Desiertos de película y la increíble aventura al cablecarril de la Mina La Mejicana
Los cielos rabiosamente despejados y las temperaturas templadas de agosto convierten a Chilecito en el destino ideal para los amantes del turismo histórico y de aventura. El atractivo principal es, sin dudas, el impactante cablecarril de la mina La Mejicana, una obra maestra de la ingeniería de principios del siglo XX que trepa por los cerros.
Otros puntos imperdibles son los viñedos locales (cuna del famoso vino Torrontés riojano), el imponente Cristo del Portezuelo y el sitio arqueológico Tambería del Inca. En este mes, las vistas de la Sierra de Famatina suelen estar completamente limpias y la fotogénica Cuesta de Miranda (a 45 kilómetros) ofrece contrastes de colores rojizos y verdes que son una delicia para la fotografía. Además, por su ubicación estratégica, es una base excelente para realizar excursiones de un día hacia el majestuoso Parque Nacional Talampaya.
¿Cómo llegar a Chilecito?
La alternativa más ágil es volar desde el Aeroparque Jorge Newbery hasta el Aeropuerto de La Rioja (IRJ), en un trayecto de dos horas. Desde la capital provincial, se puede alquilar un auto o tomar un micro de larga distancia (entre 3 y 4 horas de viaje) hasta Chilecito.
¿Qué comer en Chilecito?
Los sabores riojanos pisan fuerte con las costillas de cerdo a la riojana, las empanadas criollas cortadas a cuchillo, el chivito a la parrilla, humitas y locro. Todo esto se acompaña de forma perfecta con una copa de vino Torrontés local. De postre, los dulces regionales de membrillo o nuez son una obligación.
¿Qué hay que tener en cuenta para viajar a Chilecito en agosto?
- Amplitud térmica: La diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy marcada. Es fundamental vestirse en capas ("sistema cebolla").
- Logística de aventura: Si tienes pensado realizar excursiones de alta montaña o ascensos hacia las estaciones más elevadas del cablecarril, es indispensable contratar guías autorizados y vehículos 4x4 con anticipación.
Encuentre mapas y prestadores autorizados en la web de Chilecito Turismo.
Amaicha del Valle, Tucumán
Camine entre la historia viva en la mítica Ciudad Sagrada de Quilmes
Agosto es el mes más especial del año para visitar Amaicha del Valle, ya que la comunidad local celebra la Fiesta Nacional de la Pachamama. Es una oportunidad única para presenciar y participar respetuosamente de ceremonias ancestrales de agradecimiento a la Madre Tierra, conocer sus tejidos artesanales y disfrutar de su mundialmente famoso microclima (que garantiza casi 360 días de sol al año).
Entre los imperdibles absolutos se destaca el Museo de la Pachamama, una monumental obra diseñada por el artista Héctor Cruz que resume la cosmogonía y el arte diaguita-calchaquí. A solo media hora en auto se encuentra la imponente Ciudad Sagrada de los Quilmes, uno de los asentamientos prehispánicos más importantes del país. Asimismo, a 15 kilómetros del pueblo, el Observatorio Astronómico de Ampimpa ofrece visitas nocturnas ideales gracias a la notable nitidez de los cielos invernales.
¿Cómo llegar a Amaicha del Valle?
Se debe tomar un vuelo de dos horas desde Buenos Aires hasta el Aeropuerto Internacional Teniente Benjamín Matienzo (TUC) en San Miguel de Tucumán. Desde la terminal de ómnibus de la capital, salen colectivos que llegan a Amaicha en unas tres horas, transitando la bellísima y serpenteante Ruta Provincial 307 que atraviesa la Quebrada de los Sosa.
¿Qué comer en Amaicha del Valle?
La cocina comunitaria ofrece excelentes empanadas tucumanas jugosas, humita en chala, tamales y locro pulsudo. Es muy tradicional probar el yerbiao (una infusión caliente de yerba mate con hierbas medicinales y un toque de alcohol del lugar para combatir el frío nocturno) y los vinos artesanales de altura con sello indígena. Para endulzar el paladar, los quesillos con dulce de cayote son los preferidos.
¿Qué hay que tener en cuenta para viajar a Amaicha del Valle en agosto?
- Efectivo disponible: La señal de Internet y la conectividad de los cajeros automáticos en la zona puede ser limitada. Es sumamente importante llevar dinero en efectivo para abonar excursiones, comprar artesanías y comer en los locales regionales.
- Respeto cultural: Durante las festividades de la Pachamama, recuerde siempre pedir permiso antes de tomar fotografías a los pobladores o participar de sus rituales sagrados.
Para conocer el cronograma completo de las ceremonias y obtener más detalles del destino, ingrese a Tucumán Turismo.
























