
El Presidente presentó un proyecto de ley que paraliza el Estado y suspende los sueldos de los altos funcionarios ante un desequilibrio en las cuentas públicas.
Si la medida entra en vigor, el Estado paralizará sus actividades no esenciales, frenará contrataciones e interrumpirá transferencias a las provincias. Además, los funcionarios dejarán de percibir ingresos. "Durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo", especificó.
Milei justificó el proyecto como un mecanismo para obligar a los legisladores a cuidar el presupuesto y esquivar la quiebra estatal. "Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo, no lo pagará la gente", sentenció el jefe de Estado.
El concepto de cierre estatal tiene su principal antecedente en el gobierno federal estadounidense. En aquel país, el "shutdown" administrativo ocurre ante la falta de consenso legislativo para aprobar los fondos presupuestarios, a diferencia del diseño argentino, cuyo detonador exclusivo es el déficit.
Al igual que en la potencia norteamericana, el plan oficial protege los servicios básicos y de urgencia de la paralización. La medida excluye el pago de jubilaciones, la atención sanitaria, la seguridad, la defensa nacional, el servicio penitenciario y los seguros de desempleo, áreas que mantendrán su labor habitual.
























