
Una lámina de la Virgen del Rosario, propiedad de don Leandro Encina, fue la primera imagen que llegó a la zona del Puerto de Goya en el siglo XVIII. Este hecho motivó a los pobladores entregar a María del Rosario el patronazgo de nuestra ciudad.
La investigación fue realizada por el Técnico Superior en Turismo, César López, a partir de la recopilación y análisis de archivos periodísticos publicados en el año 2013 en el blog municipal, por el entonces Director de Prensa de la Municipalidad de Goya, José Luis Paleari. Los datos fueron aportados por la Profesora de Historia Margarita Fogantini.
Transcribimos a continuación el archivo tal como fue publicado originalmente:
"Así da cuenta una nota autoría de la profesora e historiadora María Margarita Fogantini basada en investigaciones hechas por los historiadores Arturo de Carranza (“LOS PRIMEROS POBLADORES DE GOYA", Corrientes, 1993, Ediciones Amerindia) y Pedro Antonio Cassani (Recopilación de Datos y Ensayo Histórico referentes a la Ciudad de Goya", 1960).
El escrito enviado a la Dirección Municipal de Prensa de la profesora Fogantini, indica que en “en la década de 1780 don Leandro Encina se afincó en el Paraje Batel donde tuvo un establecimiento ganadero. Se desempeñó como aposentador de correo y también ejerció el oficio de carpintero”.
“Encina –acota- donó quinientos pesos más el material necesario, "tejas" de palmera y tacuaras, para techar la capilla que se levantaba en el Puerto de Goya, concluida hacia 1807.
Don Pedro Antonio Cassani registra: "la capilla fue una construcción típica de campaña, sólida, con gruesas paredes de ladrillos cocidos, techo de palma, piso de ladrillos, sin torre, el campanario colocado en la parte delantera se encontraba formado por un maderamen apoyado en cuatro altos postes de palmera; constituía una sola nave, que correspondería a la nave actual sobre la calle Dr. Mariano I. Loza desde su puerta lateral hasta dirección del altar mayor".-
Don Pedro Antonio Cassani registra: "la capilla fue una construcción típica de campaña, sólida, con gruesas paredes de ladrillos cocidos, techo de palma, piso de ladrillos, sin torre, el campanario colocado en la parte delantera se encontraba formado por un maderamen apoyado en cuatro altos postes de palmera; constituía una sola nave, que correspondería a la nave actual sobre la calle Dr. Mariano I. Loza desde su puerta lateral hasta dirección del altar mayor".-
























