El obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, acompañó la celebración en honor de Santa Teresita del Niño Jesús, en una pequeña capilla de la ciudad de Esquina, ubicada en el extremo sur de la diócesis.
Durante su homilía, invitó a toda la comunidad a promover una verdadera cultura vocacional y a preguntarse cuál es el sueño de Dios para cada persona en las distintas etapas de la vida.
En el día de Santa Teresita del Niño Jesús, monseñor Adolfo Ramón Canecín acompañó a la comunidad de la capilla dedicada a la santa carmelita en la ciudad de Esquina.
Junto al presbítero Josué Cañete, participó de la procesión y posteriormente presidió la celebración de la Eucaristía, en un clima de fe y profunda alegría comunitaria.
HOMILIA
El obispo señaló que “el único problema de la Iglesia y de la historia es el problema vocacional”, y explicó que “muchas de las realidades que atraviesan la sociedad y también a la comunidad eclesial tienen, en su raíz, una cuestión vinculada con la vocación y el llamado al servicio.
En este sentido, mencionó situaciones “como el ejercicio de la función pública alejada del bien común, las disputas de poder dentro de la Iglesia, el autoritarismo y el clericalismo”.
Canecín recordó que “la dignidad fundamental de toda persona nace del Bautismo, por el cual cada ser humano es llamado a vivir como hijo o hija de Dios”.
Afirmó que “la crisis ´epocal´ y la actual crisis de civilización tienen en el fondo un problema antropológico: preguntarse quién es el ser humano, de dónde viene, hacia dónde va y para qué está en la historia”.
“Santa Teresita del Niño Jesús, aun después de haber ingresado muy joven al Carmelo, experimentó inquietudes profundas y continuó buscando el sentido de su vocación “ dijo.
Desde esta experiencia, invitó a toda la comunidad a generar una auténtica “cultura vocacional, que permita a cada persona discernir el llamado de Dios”.
“Qué lindo sería que todos nos animemos a crear la cultura vocacional, para que, en todas, todas las etapas de la vida nos preguntemos: ‘¿Qué haría Jesús en mi lugar en esta etapa de mi vida?’”, expresó.
“El tema vocacional es en todas las etapas de mi vida”, afirmó, invitando a cada hombre y cada mujer a descubrir, en las distintas circunstancias y responsabilidades, “cuál es el sueño de Dios para mí en esta edad o en esta etapa”.
Monseñor Canecin en la celebración en honor de Santa Teresita permitió animó a renovar en “a vivir la propia vocación como respuesta al amor de Dios y como servicio a los demás, siguiendo el camino de la pequeña carmelita que hizo de su vida una ofrenda confiada al Señor”.
























