
La Policía Rural volvió a mirar de cerca qué carne se estaba vendiendo en Goya y esta vez la recorrida terminó en el paraje Ifrán.
En la carnicería “Los Dos Hermanos” encontraron productos cárnicos sin los sellos sanitarios correspondientes y, cuando preguntaron de dónde habían salido, el propio responsable del comercio, Jesús Manuel Retamozo, reconoció que provenían de faenas realizadas en su domicilio.
La Justicia tomó intervención y ordenó secuestrar la carne y los cueros encontrados, además de aprehender al comerciante. Después, el veterinario policial Dr. Pablo Federico Vicentín revisó la mercadería y dispuso que fuera desnaturalizada al no contar con los controles sanitarios exigidos.
La pelea contra la carne clandestina no termina cuando se faena el animal. También hay que mirar qué llega al mostrador, porque lo que no tiene control ni papeles puede terminar directamente en la mesa de cualquier familia.























