
El Xeneize, que por momentos la pasó mal, le ganó 4 a 3 en los penales al conjunto chileno en Rancagua y se clasificó a la siguiente etapa eliminatoria del certamen continental.
El partido arrancó con cierta intensidad y Boca fue el primero en avisar con un remate que terminó controlado por Omar Carabalí. O'Higgins respondió enseguida tras una falla de Nicolás Figal en la salida, aunque el disparo careció de potencia y Álvaro Montero siguió con la vista la pelota, que se perdió por la línea de fondo sin generar peligro.
Con el correr de los minutos, el Xeneize empezó a adueñarse de la posesión y dejó en claro por dónde intentaría lastimar. Tomás Aranda encontró espacios sobre la banda izquierda, abrió la cancha con criterio y se transformó en la principal vía de ataque de un equipo que buscó jugar cada vez más cerca del área rival.
Pasado el cuarto de hora, O'Higgins logró adelantarse unos metros y empezó a manejar la pelota con más comodidad, ante un Boca que perdió protagonismo y esperó su oportunidad para salir de contra. El conjunto chileno encontró espacios en la última línea visitante y generó sus primeras aproximaciones con remates que no terminaron de complicar a Álvaro Montero.
Arnaldo Castillo tuvo la primera chance clara del local con un disparo de zurda desde el centro del área que salió apenas ancho. Poco después, el delantero volvió a aparecer con un cabezazo tras un centro de Francisco González, aunque la definición tampoco encontró destino de arco. A los 20', el propio González probó desde afuera del área con un remate de zurda que fue bloqueado por la defensa de Boca, en un tramo donde el equipo chileno logró imponer condiciones.
O'Higgins mantuvo la iniciativa y volvió a acercarse al arco de Boca con remates desde media distancia, aunque sin precisión. Martín Sarrafiore probó desde afuera del área a los 29' con un disparo que se fue desviado, mientras que el conjunto chileno siguió en la búsqueda para romper el cero antes del descanso.
Boca tuvo su oportunidad más clara a los 34', cuando Tomás Aranda conectó de cabeza un centro de Sebastián Villa tras una contra, pero la pelota salió desviada. El Xeneize encontró espacios cuando pudo acelerar en ataque, aunque no logró sostener la posesión frente a un rival que terminó más cerca del área visitante. Finalmente, el primer tiempo terminó 0 a 0, con el equipo chileno como protagonista y Boca con el objetivo de lastimar de contragolpe.
Boca salió con otra postura en el complemento y se adelantó unos metros en el campo de juego, postura similar a la del comienzo del partido. El Xeneize encontró mayor profundidad por la banda izquierda con Sebastián Villa como principal carta de ataque e intentó aprovechar los espacios que dejó O'Higgins tras un primer tiempo donde el conjunto chileno había tenido más protagonismo.
La primera aproximación clara de la segunda parte llegó desde la pelota parada: Lautaro Blanco envió un centro tras un córner y Santiago Ascacíbar apareció en el área para conectar de cabeza, aunque su remate se perdió desviado por el sector derecho del arco local.
O'Higgins golpeó primero. A los 72', un saque lateral cayó al área, Nicolás Figal intentó despejar de cabeza, pero su rechazo se convirtió en una asistencia involuntaria para Francisco González, que definió de zurda con un fuerte remate rasante para vencer a Álvaro Montero y marcar el 1 a 0.
El gol obligó a Boca a adelantarse decididamente en busca del empate y el equipo de Rodolfo Arruabarrena reaccionó en los minutos finales. Con mayor presencia en campo rival, el Xeneize arrinconó por momentos a O'Higgins y encontró en Tomás Aranda a su principal arma ofensiva.
El mediocampista probó en dos oportunidades desde media distancia y exigió al arquero del conjunto chileno, que respondió con solvencia para sostener la ventaja. Con esas intervenciones, Omar Carabalí se convirtió en una de las figuras del encuentro y evitó que Boca alcanzara la igualdad sobre el cierre. El partido fue a los penales.
En la definición desde los doce pasos, Boca tomó ventaja gracias a los errores de O'Higgins. Agustín Vecino elevó su remate por encima del travesaño y, más tarde, Álvaro Montero contuvo el disparo de Luis Pavez para dejar al Xeneize a un paso de la clasificación.
Con la primera oportunidad para liquidar la serie, Tomás Aranda eligió picar su penal, pero el arquero chileno adivinó la intención y evitó el festejo. La clasificación quedó entonces en el pie izquierdo de Lautaro Blanco, que no falló en el quinto remate de Boca y selló el pase a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
























