Según el último informe del Banco Central, la irregularidad en los pagos de los hogares trepó al 11,5% en marzo, impulsada por la caída de los salarios y el fin de la "licuación" de deudas por inflación.
La situación financiera de los hogares argentinos atraviesa un momento crítico: la morosidad de las familias alcanzó el 11,5% en marzo de 2026, lo que representa una suba de 0,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Lo más alarmante es la comparación interanual: en marzo de 2025, la irregularidad se ubicaba en apenas un 3,3%, lo que significa que el nivel de incumplimiento casi se triplicó en los últimos doce meses, alcanzando valores que no se veían en más de dos décadas.
Según los datos oficiales publicados por el Banco Central (BCRA) en su Informe sobre Bancos de marzo, el desglose por tipo de crédito revela que los préstamos personales son el segmento más afectado, con un índice de mora que saltó al 14,2%, el nivel más alto en 15 años. Por su parte, las tarjetas de crédito mantienen una tasa de irregularidad elevada del 11,7%, mientras que los créditos prendarios subieron al 6,9%. En contraste, los préstamos hipotecarios -en su mayoría concertados en UVA- siguen mostrando un comportamiento sólido con una mora de apenas el 1,4%.
























