Desde que estalló el escándalo a comienzos de marzo pasado tras el viaje a Nueva York, Estados Unidos, junto a su mujer en el avión presidencial, el jefe de Gabinete Manuel Adorni pasó estos los meses dándole forma a la más que demorada declaración jurada con la que intentará justificar su exponencial incremento patrimonial.
Según dejaron trascender en los pasillos de la Casa Rosada, Adorni presentará finalmente el documento ante la Oficina Anticorrupción a lo largo de esta semana. Tal como se esperaba, lo hará en coincidencia con el inicio de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA que se jugará en Estados Unidos; México y Canadá, en un muy probablemente infértil intento por minimizar su impacto público.
En tanto, la Justicia daría a conocer también en los próximos días el informe contable de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) con el detalle sobre los inmuebles adquiridos, las deudas y los gastos del vocero, que rondan el millón de dólares en poco más de un año, algo inexplicable para sus ingresos formales. Los otros supuestos ingresos del Jefe de Gabinete, por ejemplo las criptomonedas, también se están auditando. Hay sospechas aún no confirmadas de sobresueldos y de lavado.

Frente a este escenario, el fiscal Gerardo Pollicita trabaja por estas horas en un escrito para pedirle que explique sus bienes, un trámite que funciona como el paso previo al llamado a indagatoria y a un eventual procesamiento.
























