El Doctor Daniel López Rosetti volvió a poner el foco en los efectos positivos que tiene el movimiento sobre la salud mental. En un video publicado en Instagram, explicó que distintos estudios científicos demostraron que el ejercicio físico no solo fortalece el cuerpo, sino que también “modifica el cerebro y mejora el estado de ánimo”.
López Rosetti destacó investigaciones recientes que analizaron el vínculo entre actividad física y depresión. “Hay un metanálisis publicado en el British Medical Journal en 2024 que muestra claramente los beneficios de la actividad física en los cuadros de depresión”, señaló.
Además, mencionó los estudios de la organización Cochrane, dedicada a divulgar evidencia científica validada. Según explicó, los resultados “muestran claramente la misma línea de trabajo de que la actividad física tiene resultados parecidos a los de algunos fármacos antidepresivos”.
En su explicación, el especialista aclaró que no es lo mismo atravesar un estado de tristeza temporal que sufrir depresión clínica. “Lo primero que tenemos que decir es que hay una diferencia entre depresión y estado anímico deprimido”, afirmó.
Diferencia entre depresión y tristeza pasajera
El médico detalló que la depresión incluye síntomas persistentes como pérdida de interés continua, estado anímico permanentemente bajo, fatiga, alteraciones del sueño y del apetito, e incapacidad de disfrutar. Además, recordó que muchos pacientes presentan también cuadros de ansiedad asociados.
En cambio, explicó que un estado anímico deprimido suele ser una reacción pasajera frente a un problema o situación difícil y dura pocos días. “Un cuadro de depresión debe durar por lo menos dos semanas para cumplir con las características que indican los manuales diagnósticos”, precisó.
Para López Rosetti, la ciencia ya confirmó algo clave: el movimiento tiene efectos concretos sobre el funcionamiento cerebral. “Las personas que hacen actividad física combaten mejor la depresión”, sostuvo. Por eso, remarcó que “todo tratamiento antidepresivo incluye, en la medida de lo posible, que el paciente pueda realizar actividad física”. El especialista concluyó con una idea central: “El movimiento también es salud mental”.
























